jueves, 2 de febrero de 2012

Elikadura burujabetza (soberania alimentaria)

Elikadura Burujabetza, elikagaiak nutritiboak eta kulturalki egokiakizateko herriek duten eskubidea da, edonorentzat eskuragarriak, eredu iraunkorrean eta ekologikoki ekoiztuak, eta herriak berak elikapen zein ekoizpen eredua erabakitzeko eskubideabermatzen duena. Hau da, eredu honek, elikadura-politikaren ardatz bilakatzen ditu, ekoiztu, banatu eta konstumitzen dutenak, merkatueta enpresen eskakizunei muzin eginez. Datozen belaunaldien eskubideak kontuan hartu eta barneratzen ditu. Libre eta korporatibo-merkataritza zein oraingo elikatze-sistema suntsitzeko eta hauen presioaren aurrrean erresistitzeko estrategiak eskeintzen ditu; baita artzain, arrantzal, nekazal eta elikatze-sistemak tokian-tokiko ekoizleez kudeatuta egoteko estrategiak bideratzen ditu ere elikadura subiranotasunak.
Elikadura Burujabetzak tokiko ekonomiak eta tokiko merkatuak eta nazionalak lehenesten ditu, eta nekazariei eta nekazaritza familiarrari, ohiko arrantzari eta betiko artzaintzari ematen die boterea; jasangarritasun sozialean, ekonomikoan eta ingurumeneko oinarrian jartzen du elikagaien ekoizpenak, banaketaketa kontsumoak.

Elikadura Burujabetzak merkataritza gardena bultzatzen du, herri guztientzat diru-sarrera duinak eta kontsumitzaileen euren elikadura eta nutrizioa kotrolatzeko eskubidea bermatzen duen merkatua. Gure lurra kudeatzeko eta honetara sarbidea izateko eskubidea, gure lurraldeak, gure urak, gure haziak, gure abereak eta gure bioaniztasuna elikagaiak ekoizten dugunon eskuetan egon daitezen bermatzen du ere.

Elikadura Burujabetzak harreman sozial berriak eragiten ditu, zapalkuntza gabeko harremanak, askeak, emakume eta gizonen arteko ezberdintasunik egin gabe, ez herri, ez arraza talde, ez esparru sozial eta ez belaunaldi ezberdinen artean ere.

Nyéléni Selingué-ren adierazpena, Mali 2007


La soberanía alimentaria es el derecho de los pueblos a alimentos nutritivos y culturalmente adecuados, accesibles, producidos de forma sostenible y ecológica, y su derecho a decidir su propio sistema alimentario y productivo. Esto pone a aquellos que producen, distribuyen y consumen alimentos en el corazón de los sistemas y políticas alimentarias, por encima de las exigencias de los mercados y de las empresas. Defiende los intereses de, e incluye a, las futuras generaciones. Nos ofrece una estrategia para resistir y desmantelar el comercio libre y corporativo y el régimen alimentario actual, y para encauzar los sistemas alimentarios, agrícolas, pastoriles y de pesca para que pasen a estar gestionados por los productores y productoras locales.

La soberanía alimentariada prioridad a las economías locales y a los mercados locales y nacionales, y otorga el poder a los campesinos y a la agricultura familiar, la pesca artisanal y el pastoreo tradicional, y coloca la producción alimentaria, la distribución y el consumo sobre la base de la sostenibilidad medioambiental, social y económica.


La soberanía alimentaria promueve el comercio transparente, que garantiza ingresos dignos para todos los pueblos, y los derechos de los consumidores para controlar su propia alimentación y nutrición. Garantiza que los derechos de acceso y a la gestión de nuestra tierra, de nuestros territorios, nuestras aguas, nuestras semillas, nuestro ganado y la biodiversidad, estén en manos de aquellos que producimos los alimentos.

La soberanía alimentaríasupone nuevas relaciones sociales libres de opresión y desigualdades entre los hombres y mujeres, pueblos, grupos raciales, clases sociales y generaciones.



Declaración de Nyéléni, Selingué, Mali 2007

miércoles, 4 de enero de 2012

Semillero


Capuchinas

Pimientos

Albahaca

Chayote

Berenjena


Semillero viernes 16 de Julio del 2011
Semillero Jueves 27 de mayo del 2011

Semillero Martes 04 de mayo 2011
Calabaza, calabacin, rucula, remolacha, lechugas
tomate y guindillas picantes.

martes, 3 de enero de 2012

Alimentos kilométricos: nuestros alimentos recorren más de 5.000 km hasta llegar a nuestro plato

Cada vez nos resulta más complicado encontrar alimentos locales en nuestras tiendas y en los supermercados. Las importaciones de alimentos están incrementándose de forma exponencial, con todos los problemas asociados que conllevan.
Ahora, la gran mayoría de los alimentos que encontramos son kilométricos. Estos han recorrido más 5.000 km. de media antes de llegar a nuestra mesa. Y en tan solo un año, durante sus viajes transcontinentales, emiten casi 5 millones de toneladas de CO2, contribuyendo de forma decisiva al cambio climático.
Así lo refleja un nuevo informe publicado por Amigos de la Tierra, elaborado en colaboración con las Universidades de Sevilla y Vigo. El estudio muestra las importaciones de alimentos realizadas por el Estado Español, así como los países de origen, las distancias recorridas y el medio de transporte utilizado. Hemos podido comprobar cómo ha crecido la cantidad de alimentos procedentes de otros países y cómo además cada vez vienen de más lejos.
Este caso se da también con los alimentos identificados típicamente con nuestra dieta como el vino o los garbanzos.Así el 87% de los garbanzos que consumimos son importados, principalmente de México, mientras que la superficie dedicada a este cultivo ha disminuido drásticamente en España con la consecuente pérdida en nuestro mundo rural y, sin olvidar las consecuencias en los países del Sur.
Pero el mayor impacto ambiental y social se debe a la masiva importación de cereales y piensos, ambos destinados a alimentar la ganadería industrial. En total importamos más de 14 millones de toneladas de alimentos para el ganado incluyendo 7 millones de toneladas de soja, procedentes principalmente de Argentina y Brasil donde la expansión de estos cultivos está provocando la deforestación del Amazonas y el desplazamiento de comunidades.
El funcionamiento de la agricultura industrial queda una vez más en entredicho, un modelo que agrava la crisis climática, alimentaria y ecológica. Por eso en Amigos de la Tierra te animamos a actuar con tus actos de todos los días. En tu compra, en tu alimentación, apoya la agricultura campesina, familiar y de pequeñas escala, conociendo la agricultura de tu región y escogiendo siempre productos locales y de temporada.
Pincha en la imagen para ver cuántos kilómetros recorre cada tipo de alimentos, las toneladas de CO2 que emiten en sus viajes, el medio de transporte y la cantidad importada:

Amigos de la tierra

sábado, 17 de diciembre de 2011

¿Cuál es mi huella de consumo?

Si decides optar por un modelo de consumo local, directo, sostenible y responsable, dejarás la mínima huella o impacto ecológico, pero el mejor futuro.
Paso a paso vamos dejando huella. Si definimos esa huella como el impacto am- biental que dejamos en nuestro día a día, me surge una duda. ¿Cuál sería mi huella de consumo? Estaba pensando en una cifra, cifra que me dejara más o menos tranquilo. Pero mi esperada y sencilla respuesta tenía detrás algo más que un simple número.
Detrás de esa cifra hay centenares de familias que hoy en día se dedican al milenario oficio de la agricultura y la ganadería. Hombres y mujeres que con su trabajo diario consiguen ofrecer alimentos que diariamente están en nuestros platos. Comencé, en mi reflexión, a pensar si realmente su trabajo me alimentaba y, el descubrir que realmente no conocía la procedencia de lo que comía me hizo apostar por un consumo responsable.
Este consumo responsable pasa por consumir alimentos producidos por las manos de las personas agricultoras y ganaderas de nuestra región o comunidad. Nuestro sector primario ofrece una infinidad de productos de altísima calidad, en muchos de los casos, altamente contrastada. Qué decir de nuestras verduras o frutas, nuestra ganadería, los quesos, los vinos, el aceite, la miel, etc... Que nos dan la posibilidad de obtener estos alimentos producidos casi en la puerta de casa.
Un consumo responsable pasa por un consumo local. Pero este consumo local, además, tiene muchos más beneficios. Contribuye a que un sector tan castigado como el primario revalorice su importancia al ver que sus vecinos agradecen los frutos de su trabajo y que los alimentos no van a una gran multinacional o industria que defiende un único número, el de sus intereses económicos. Además de esta revalorización del trabajo de las personas agricultoras y ganaderas, el consumo local también participa en el mantenimiento del empleo local rural. Este empleo rural supone un mantenimiento de la vida en los pueblos, una salida al grave problema del despoblamiento rural.
El contacto directo entre las personas consumidoras, agricultoras y ganaderas, demuestra la importancia que también tiene el trabajo primario en el mantenimiento del medio en el que uno vive. Un modelo agrícola y ganadero sostenible donde la simbiosis con el medio es total y que esculpe los increíbles paisajes que conforman nuestra tierra, a la vez que hace muy atractivo el paseo por nuestros pueblos. Un modelo sostenible, extensivo o ecológico, que partiendo del aprovechamiento que da cada zona y con un consumo de agua responsable, lucha día a día contra el cambio climático.
En definitiva, esa cifra que buscaba al principio, se convierte en el número de familias que luchan porque el fruto de su trabajo sea reconocido y perdure muchos años. Si decides optar por un modelo de consumo local, directo, sostenible y responsable dejarás la mínima huella o impacto ecológico, pero el mejor futuro. El sindicato agrario EHNE te invita a poner en práctica esta reflexión sobre el consumo y la huella ecológica participando en el II Mercado Agrario Transparente que ha organizado hoy sábado, 11 de febrero, en el Paseo Sarasate de Pamplona.
Diario Gara